Cada vez que el Banco Central Europeo sube los tipos de interés se repite la misma historia: las hipotecas y los préstamos se encarecen rápidamente, pero la rentabilidad de los depósitos apenas se mueve. La subida de 25 puntos básicos aprobada en septiembre, que situó la facilidad de depósito del BCE en el 2,5%, no ha sido una excepción. Mientras el euríbor ha superado el 3%, muchos bancos españoles siguen ofreciendo remuneraciones muy modestas por el dinero de sus clientes.
Una asimetría que se repite
Desde el 16 de septiembre, los tipos oficiales del BCE se sitúan en el 2,50% para la facilidad de depósito, el 2,65% para las operaciones principales de financiación y el 2,90% para la facilidad marginal de crédito. El euríbor, que había cerrado agosto en torno al 2,95%, superó el 3% en los primeros días de septiembre y terminó el mes con una media del 3,251%.
Estas subidas se trasladan casi de inmediato a las hipotecas variables y a los nuevos préstamos. Sin embargo, en el lado del ahorro el movimiento es mucho más lento. Es lo que los economistas llaman asimetría en la transmisión de la política monetaria: los bancos suben rápido lo que cobran y despacio lo que pagan.
Qué ofrecen los grandes bancos
Un repaso a la oferta de las principales entidades españolas muestra el problema con claridad. Santander no tenía en septiembre ninguna promoción de depósitos destacada en su escaparate digital. BBVA centra su oferta en productos combinados, que suelen exigir contratar también fondos u otros productos de inversión. CaixaBank, por su parte, ofrecía depósitos a plazo con una rentabilidad máxima del 1,10% TAE.
Esa cifra está muy por debajo del 2,5% que el propio BCE paga a los bancos por el dinero que depositan en él, y todavía más lejos de la inflación, que en España se situó en el 4,3% en agosto según el dato adelantado. En la práctica, quien mantiene su dinero en un depósito de este tipo está perdiendo poder adquisitivo cada mes.
¿Por qué los bancos no suben los depósitos?
La razón principal es sencilla: no lo necesitan. Los grandes bancos españoles cuentan con abundante liquidez y una base de clientes fiel, que en muchos casos mantiene su dinero en cuentas corrientes sin remuneración por comodidad o desconocimiento. Mientras los clientes no se marchen, las entidades no tienen incentivos para pagar más.
Además, esta diferencia entre lo que cobran por los préstamos y lo que pagan por los depósitos, el llamado margen de intereses, es la principal fuente de beneficio de la banca tradicional. En un entorno de tipos al alza, ese margen se amplía y los resultados de los bancos mejoran.
Las alternativas: donde sí se paga más
La buena noticia es que el ahorrador no está condenado a conformarse. Existen alternativas que ofrecen rentabilidades bastante más atractivas:
Bancos europeos a través de plataformas. Algunas entidades de otros países de la Unión Europea ofrecen depósitos a través de plataformas como Raisin. Por ejemplo, el banco lituano Mano Bankas llegó a ofrecer un 3,46% TAE a doce meses. Estos depósitos están cubiertos por el fondo de garantía de su país de origen, que en toda la UE protege hasta 100.000 euros por titular y entidad.
Letras del Tesoro. Las letras emitidas por el Estado español suelen reaccionar con rapidez a las subidas del BCE y se pueden comprar directamente en la web del Tesoro Público o a través del banco.
Cuentas remuneradas de neobancos y bancos digitales. Muchas entidades online ofrecen cuentas con rentabilidades cercanas a los tipos del BCE, sin comisiones y con disponibilidad inmediata del dinero.
Fondos monetarios. Invierten en activos de muy corto plazo y alta calidad, y su rentabilidad se ajusta a los tipos de interés con bastante rapidez. No están garantizados, pero su riesgo es bajo.
Qué revisar antes de mover tu dinero
Antes de cambiar tus ahorros de sitio, conviene comprobar algunos detalles. En primer lugar, verifica que la entidad está supervisada y cubierta por un fondo de garantía de depósitos. En segundo lugar, lee la letra pequeña: algunas ofertas solo aplican a los primeros meses o a importes limitados. En tercer lugar, ten en cuenta la fiscalidad: los intereses tributan en el IRPF como rendimientos del capital mobiliario, y en algunos productos extranjeros tendrás que declararlos tú mismo.
Por último, no inmovilices todo tu dinero. Mantén siempre un fondo de emergencia disponible, equivalente a entre tres y seis meses de gastos, en un producto con liquidez inmediata.
En resumen
El BCE ha subido los tipos y el euríbor ha superado el 3%, pero los grandes bancos españoles siguen pagando muy poco por los depósitos, con ofertas que en muchos casos no superan el 1,10% TAE. Con una inflación por encima del 4%, dejar el dinero quieto significa perder poder adquisitivo. La solución está en comparar: bancos europeos, letras del Tesoro, cuentas remuneradas y fondos monetarios ofrecen hoy rentabilidades mucho más cercanas a los tipos oficiales. Tu dinero debería trabajar para ti, no para tu banco.